Lesiones en el Futbol Femenino
- 1-10-2012
- Categorizado en: Medicina Deportiva
LESIONES EN EL FUTBOL FEMENINO
Se escucha constantemente en el ámbito deportivo que las mujeres son más propensas a lesiones en la práctica de fútbol, tales como contusiones, esguinces de tobillo, ruptura de ligamentos de rodilla como el cruzado anterior principalmente, con una relación de 10:1 con respecto a los varones; sin embargo existen estadísticas que demuestran lo contrario, indicando que las lesiones femeninas son menores a las masculinas en este deporte.
Según la FIFA y los resultados de las estadísticas de las dos Copas Mundiales femeninas anteriores, Torneos Olímpicos de Fútbol femenino de 2000 y 2004 y en los campeonatos juveniles de 2002, 2004 y 2006, se registraron 387 lesiones en 174 partidos. Esta cifra arroja un promedio de 2.2 lesiones por partido, mientras que en el fútbol masculino la media es de 2.7 aproximadamente. Las dos ediciones previas de la Copa Mundial Femenina de la FIFA ofrecen el menor índice de lesiones (1.5 por partido), mientras que los campeonatos juveniles presentan el más alto (2.7 por partido), lo que indica que los futbolistas jóvenes se lesionan más a menudo que los veteranos, tanto en las competiciones femeninas como en las masculinas.
Las lesiones coinciden en hombres y mujeres en la zona afectada, produciéndose como es lógico, dos tercios de todas ellas en las piernas, especialmente en el tobillo, la rodilla y el muslo. La siguiente en importancia es la cabeza, seguida del tronco y los brazos. Las lesiones más frecuentes son las conmociones cerebrales; las distensiones, esguinces y roturas de ligamentos; y los desgarros o roturas de la fibra muscular. El esguince de tobillo es la más diagnosticada.
En un partido, las entradas son los lances que más peligro de lesión dan, en éstas se producen gran cantidad de contusiones. Casi el 30% de las lesiones que sufren las jugadoras en duelos por el balón son consecuencia de una falta, mientras que casi la mitad de las que reciben los hombres son resultado del juego antirreglamentario. Por lo tanto, parece claro que los procesos que causan una lesión difieren considerablemente en el fútbol masculino y en el femenino.
En el femenino, las contusiones como consecuencia de entradas se observan tanto en la jugadora que disputa el balón (45 %) como en la que posee el control de la pelota (55 %). En el masculino, en cambio, el jugador que obstaculiza el avance del rival se lesiona con menor frecuencia. Además, las jugadoras presentan una incidencia mucho mayor de lesiones producidas en entradas en plancha y mucho menor en entradas por detrás que sus homólogos masculinos.
Durante un partido, el riesgo de lesiones es más alto en los últimos minutos de cada mitad. El menor índice se registra en el primer cuarto de hora de cada una de las dos partes; después de este tiempo, su frecuencia aumenta. Durante aquellos partidos que presentan un juego de gran intensidad y con mucha entrega, la tasa de lesiones puede ser de 6 a 8 veces superior que en los entrenamientos. Si bien, como se ha mencionado, las piernas son las partes del cuerpo más afectadas tanto en los entrenamientos como en los partidos, el grado de aparición de algunos tipos de contusiones es diferente en estas dos situaciones; por ejemplo, durante los partidos se producen mucha más contusiones en la cabeza y en el cuello.
A pesar del índice de lesiones es importante reconocer que la prevención es lo más importante en el deporte, tanto para hombres como para mujeres, no se debe aceptar simplemente que tarde o temprano se producirá la lesión sino trabajar en fortalecer, lograr estrategias aptas para cada deporte y dar continuidad.



